Las vías terciarias son los caminos rurales de menor jerarquía del sistema nacional de carreteras: conectan veredas, corregimientos y centros poblados con las cabeceras municipales o con las vías secundarias y primarias. Son la "última milla" rural — el tramo que finalmente lleva a una familia, una finca o una vereda hasta la escuela, el puesto de salud o el mercado, incluso cuando el resto de la red está en buen estado.
¿Qué las diferencia de las vías primarias y secundarias?
La Ley 1228 de 2008 organiza la red vial nacional en tres órdenes: las primarias conectan capitales de departamento entre sí o con puertos y fronteras; las secundarias conectan cabeceras municipales entre sí o con una vía primaria; las terciarias comunican veredas y centros poblados rurales con cabeceras municipales o con vías de mayor jerarquía. El Ministerio de Transporte clasifica cada tramo según funcionalidad, tránsito promedio y características geométricas — no basta con el ancho o el tipo de superficie.
¿Quién tiene la competencia?
La responsabilidad se reparte entre tres niveles: el DNP estimó en 2022 que INVÍAS administra cerca de 27.577 km de red terciaria de responsabilidad nacional; los departamentos, cerca de 3.959 km; y los municipios, la mayor parte, con aproximadamente 100.748 km. Que una vía sea terciaria no significa automáticamente que sea municipal — depende de cuál entidad tenga la infraestructura a cargo.
¿Cuántos kilómetros hay y en qué estado están?
Según el DNP, Colombia tiene cerca de 142.284 km de red terciaria — el 69% de toda la red carretera del país. De esa red, un 70% está en afirmado, 24% en tierra y solo un 6% pavimentada. Apenas el 19% se encuentra en buen estado; el resto está entre regular (41%) y mal estado (40%).
Por qué son clave para el desarrollo rural
Una vía terciaria transitable reduce los tiempos y costos de sacar productos agrícolas al mercado — especialmente los perecederos —, facilita el acceso a educación, salud y trámites, integra veredas dispersas con sus cabeceras, y permite la evacuación y atención en emergencias. En zonas PDET, además, conecta comunidades históricamente aisladas y apoya la presencia institucional. Por eso, intervenir una vía terciaria rara vez significa solo "pavimentar": en la mayoría de los casos, la solución más efectiva es recuperar la banca, construir drenajes y garantizar mantenimiento periódico.
¿Cómo se financian?
No hay una única fuente. El Sistema General de Regalías puede financiar construcción, mejoramiento, rehabilitación y mantenimiento de vías terciarias — el DNP fijó como meta intervenir 33.102 km dentro de su estrategia de convergencia regional. En municipios PDET también se combinan recursos del SGR para proyectos de paz, obras por impuestos, y convenios entre Nación, departamentos y municipios. INVÍAS, por su parte, impulsó el programa Colombia Rural, con convenios, cartillas técnicas y soluciones de bajo costo para entidades territoriales.
Placa-huella y afirmado: las soluciones más usadas
El afirmado es una capa granular compactada que sirve de superficie de rodadura; su desempeño depende de la calidad del material, la compactación y, sobre todo, del control de aguas — sin drenaje, una vía en afirmado se deteriora rápido. La placa-huella es una solución de concreto localizada en dos franjas para las ruedas del vehículo, usada en pendientes fuertes o suelos de baja capacidad donde el afirmado no se sostiene. Ninguna de las dos es una solución universal: normalmente se combinan según las condiciones de cada tramo, integradas con obras de drenaje y un esquema de mantenimiento permanente.
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